Cuánto dura la madera

Hay que desechar la creencia de que la madera es un elemento constructivo de escaso valor comparándolo al hormigón, acero o plásticos. Estructuralmente la madera, como elemento natural, ya nace con la predisposición de aguantar un peso considerable: el peso del propio árbol, unos movimientos constantes provocados por el viento.

Un árbol centenario está expuesto a humedades, a vientos considerables y no por ello, pierde la capacidad de cumplir años.

Entonces… ¿ dónde está la clave de la conservación de la madera en las construcciones actuales ?

La respuesta está en elegir un protocolo constructivo que proteja su estructura y que mantenga a raya humedades, sobrecargas, y la invasión de xilófagos. Teniendo en cuenta estos factores, la madera puede tener una muy larga vida.

Desde muy antiguo, las zonas del norte de Europa, (escandinavos, rusos) han mantenido la madera como elemento constructivo en zonas muy hostiles, con alta humedad. La casa de troncos fue la primera en ponerse al servicio de la construcción. Al otro lado del mundo, en Japón y China podemos encontrar viviendas y templos centenarios realizados íntegramente en madera o bambú, con pilares redondos que aguantan estructuras que no parecen entender del paso del tiempo. Australia, Nueva Zelanda, Sudáfrica…son zonas en las que la tradición de la madera en construcción vienen de antiguo.

Por último, podemos hablar de cómo en La Edad Media, en Noruega se construían verdaderas “catedrales de madera”, que han aguantado de forma estoica el paso de los siglos y que hoy podemos observar a lo largo de sus fiordos.

La madera es altamente resistente. Todo depende de cómo la utilicemos en construcción, de cómo la protejamos. Si tenemos en cuenta esto, la madera, casi, puede ser eterna.